Al llegar nos ofrecieron diversos alojamientos, estuvimos mirando precios y al final nos quedamos en el Residencial Noelia, ambiente familiar y acogedor, sin Internet pero 60 pesos la noche. El desayuno justito, un poco de pan, manteca, dulce de leche, café con leche y gelatina, ¿sabéis cuanto tiempo hacía que no comía gelatina? Tomé un cucharada y lo dejé.
La primera noche fue movidita, nos quedamos con las ganas de salir en San Ignació y en Puerto Iguazú arrasamos. La Lonely Planet explica que la marcha se concentra en la Av. Brasil y para allí fuimos, pasamos por un bar donde sonaba Sabina y nos quedamos, hicimos buena cuenta de tres Stellas y después a cenar. Un pibe nos ofreció una parrilla a buen precio con espectáculo en directo incluido, un grupo folklorico que tocó para nosotros solitos. La parrilla generosa y rica, vacio, chorizo, bife, costilla y morcilla, mmm... rica, rica. Al acabar la cena, volvimos al Bambú, conocimos a unas americanas que estaban estudiando castellano en Buenos Aires, había una chiquilla que con 19 años estaba aprendiendo a fumar, ya te vale quilla, a tu edad y con estas tonterías, ya no hace falta empezar a esa edad. En el Bambú tomamos un par de tragos y fuimos en busca del Hendrix que por desgracia estaba cerrado. Del Hendrix fuimos al Cubalibre, un boliche donde ponían cumbia, nos quejamos del pachangueo, pero la cumbia se las trae.
Después del Cubalibre nos fuimos para el hostel, empezamos a caminar y caminar y no nos sonaba nada, cruzamos un parque, que al día siguiente intentamos ir pero no encontramos, nos sentamos y hicimos una llamada a Isa, la despertamos, su dulce voz la delataba, y estuvimos una rato charlando. Finalizada la llamada emprendimos el viaje a casa y por fin nos ubicamos, dimos al boliche del que salimos 45 minutos antes. Una vez ubicados, empezamos a caminar en la dirección correcta, charlando y riendo, y de repente noto un coscorrón en la cabeza y veo a un pendejo corriendo con la mochila de Ray, empiezo a correr y seguirlo, me estaba muriendo, y veo como suelta la mochila, lo seguí un rato, pero estaba muy cansado y paré, me giré y vi a Ray a trote cochinero que recogía la mochila. Revisamos la mochila, no faltaba nada, solo le rompieron un asa y ya nos fuimos para el hostel, 5 minutos cagándonos en sus muertos y a dormir.
Al día siguiente fuimos a Iguazú, 60 pesos la entrada para extranjeros, y si vas un segundo día la entrada vale la mitad, una pasta pero vale la pena, el parque nacional de Iguazú es impresionante. Me han contado que el parque ahora mismo está mejor que en el pasado, hay más infraestructuras y esta pensado para el goze turístico. Hay un trenecito que te lleva al inicio del circuito superior e inferior, y a la garganta del diablo. Existe la opción de montarte en un barquito que te lleva río adentro hasta la caída misma de las cataratas, sale por unos 80 pesos, no lo pagamos pero para que lo sepan. Existe también el sendero Macuco, un trekking de 1 hora que te lleva al Salto Arrechea, mas chiquito que los otros pero en este te puedes bañar, con que si algún día van lleven una toalla y chanclas.
En Puerto Iguazo también se puede visitar el Hito Argentino, en la confluencia del rio Iguazú y Parana puedes ver Paraguay y Brasil, muy sorprendente porque desde el mismo sitio ves 3 países.
Estuvimos 3 días y 2 noches en Puerto Iguazú y nos fuimos con ganas y un poco cansados.
Al día siguiente fuimos a Iguazú, 60 pesos la entrada para extranjeros, y si vas un segundo día la entrada vale la mitad, una pasta pero vale la pena, el parque nacional de Iguazú es impresionante. Me han contado que el parque ahora mismo está mejor que en el pasado, hay más infraestructuras y esta pensado para el goze turístico. Hay un trenecito que te lleva al inicio del circuito superior e inferior, y a la garganta del diablo. Existe la opción de montarte en un barquito que te lleva río adentro hasta la caída misma de las cataratas, sale por unos 80 pesos, no lo pagamos pero para que lo sepan. Existe también el sendero Macuco, un trekking de 1 hora que te lleva al Salto Arrechea, mas chiquito que los otros pero en este te puedes bañar, con que si algún día van lleven una toalla y chanclas.
En Puerto Iguazo también se puede visitar el Hito Argentino, en la confluencia del rio Iguazú y Parana puedes ver Paraguay y Brasil, muy sorprendente porque desde el mismo sitio ves 3 países.
Se te olvida decir que para quitarme la mochila tuve que recibir un espléndido sopapo iguazeño en toda la oreja, tras el cual no recuerdo si quedé inconsciente o sin equilibrio al perder un oido por un buen rato. Con tal semejante hostia el aprendiz de mangante pudo quitarme la mochila con total frescura.
ResponderEliminarY si, acabamos de iguazu hasta la polla!